sábado, 8 de enero de 2011
La alargada sombra de la vida..
No obstante tienes que aprender a volver a reír, a comer con gusto, ¡debes reeducar tu gusto! Utiliza la sombra, lee, sueña, descansa, diviértete, aunque eso te parezca tan imposible como el día en que trataste de hacer el primer acorde de guitarra. Todo te parecerá ridículo, pero no abandones nada. ¡No cedas nada a la desesperación! Usa tus sueños. ¡Y si están rotos, pégalos! ¡Frótalos con tu sombra mágica, ya verás, amigo! Un sueño roto bien pegado puede volverse aún más bello y solido. Hasta el punto de hacer añicos los límites de lo real.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario