Que ingenuos somos de pequeños, creemos que nuestro mayor problema es que a nuestra muñeca preferida se le haya salido la cabeza, o que por accidente, rompamos el coche favorito de nuestro hermano porque lo hemos tirado por las escaleras… Nunca imaginaríamos que lloraríamos por otra persona, un ser querido que ha fallecido, un amigo que se va o un amor que nunca surgió. Ahora lamentas todo aquello que de pequeña no aprovechaste, aquellos abrazos de tu madre que alomejor ahora no está, aquellos abuelos que te cogían de los mofletes y te decían lo mucho que te querían, lo feliz que eras cuando tu padre, te compraba un helado en el quiosco de aquel parque al que todos los viernes por la tarde ibas a jugar con tus amigos.
Ahora que soy más mayor, ahora que estoy viendo como realmente es la vida, quiero retroceder, quiero volver y permanecer en aquellos momentos..

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